Destroy the Middle. It’s a waste of time.

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Moderation? Is mediocrity, fear and confusions in disguise. It’s the devil’s dilemma. It’s neither doing nor not doing. It’s the wobbling compromise that makes no one happy. Moderation is for the bland, the apologetic, for the fencesitters of the world afraid to take a stand. It’s for those afraid to laugh or cry, for those afraid to live or die. Moderation.-

Dan Millman. Way of the peaceful Warrior.

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Lo menos casual en nuestras vidas.

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“Convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos causal en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o aprieta desde abajo el tubo del dentífrico.”

Rayuela #1

La prueba de que los humanos podemos hacer magia.

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Qué cosa más sorprendente es un libro. Es un objeto plano, hecho de un árbol, con partes flexibles en las que están impresos montones de curiosos garabatos. Pero, cuando se empieza a leer, se entra en la mente de otra persona; tal vez de alguien que ha muerto hace miles de años. A través del Tiempo, un autor habla clara y silenciosamente dirigiéndose a nosotros y entrando en nuestra mente. La escritura es, tal vez, el más grande de los inventos humanos. Une a personas que no se conocen entre sí. Personajes de libros de épocas lejanas rompen la cadena del Tiempo.

Un libro es la prueba de que los hombres son capaces de hacer que la magia funcione

Carl Sagan

But then you read.

lovely

You think your pain and your heartbreak is unprecedent in the history of the world.

But then you read.

You read something which you thought only happened to you, and you discover it happened 100 years ago to Dostoyevsky.

James Baldwin

300.

ImageMi amo había observado a menudo (como estudiante del miedo que siempre declaraba ser) que los pensamientos del guerrero cuando estaba a punto de emprender una acción siguen una pauta invariable e ineludible. Aparece siempre un intervalo, a menudo tan breve como un latido del corazón, en el que el ojo interior evoca la siguiente visión tripartita, a menudo en el mismo orden. 

Primero aparecen en el fondo del corazón los rostros de los seres a los que ama y que no comparten con él el peligro inmediato: su esposa y madre, sus hijos, en particular si son mujeres, en particular si son jóvenes. A los que quedarán bajo el sol y conservarán en su corazón el recuerdo de su paso, el guerrero los saluda con afecto y compasión. A ellos les lega su amor y de ellos se despide. 

A continuación aparecen ante el ojo interior las sombras de los que ya han cruzado el río, los que esperan en la distante orilla de la muerte. Para mi amo se trataba de su hermano latrocles, su padre, su madre y el hermano de Aretes, Idotíquides. También a éstos el corazón del guerrero saluda en silenciosa visión, pide su ayuda y luego se va. 

Por último avanzan los dioses, cualesquiera que el hombre crea que le han favorecido más, cualesquiera a los que él crea que más ha favorecido. A su cuidado libera su espíritu, si puede. Sólo cuando ha cumplido esta triple obligación regresa el guerrero al presente y vuelve, como si despertara de un sueño, a los que tiene junto a sí, a aquellos que en un momento sufrirán con él la prueba de la muerte. Ahí, observaba a menudo Dienekes, es donde los espartanos tienen ventaja sobre todos los que se enfrentan a ellos en la batalla. ¿Bajo qué estandarte ajeno podía uno mirar y descubrir junto a él a hombres como Leónidas, Alfeo, Marón o Doreión, Polínices y mi amo Dienekes? A los que compartirán la barca con él, el guerrero los abraza con un amor que sobrepasa a todos los que los dioses conceden a la humanidad, salvo el de una madre por su hijo. A ellos lo entrega todo, como ellos lo entregan todo a él.

Puertas de fuego. Steven Pressfield.