Y aun así la caja no está colmada.

Cuando John Steinbeck tuvo listo el manuscrito de su obra Al Este del Edén, fue a su gran amigo y editor en aquel momento Pascal Covici, presentándoselo en una caja de madera que él mismo había tallado. Al inicio del mismo, en la primera página, Pascal –a quien Steinbeck llamaba Pat –se encontró con esta dedicatoria:

Querido Pat:

Viniste a verme cuando estaba tallando una figurilla de madera, y me dijiste: “¿Por qué no me haces algo?”

Te pregunté qué querías, y respondiste: “Una caja”.

-¿Para qué?

-Para guardar cosas.

-¿Qué cosas?

-Todo lo que tengas –dijiste.

Bien, aquí tienes la caja que querías. Dentro he guardado casi todo lo que tengo, y todavía no está llena. En ella hay dolor y pasión, buenos y malos sentimientos y buenos y malos pensamientos, el placer del proyecto, algo de desesperación y el gozo indescriptible de la creación.

Y, por encima de todo, la gratitud y el afecto que siento por ti. Y aun así la caja no está colmada.

John

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s